Por la gracia de Dios, cada uno de nosotros ha sido creado con un sistema de advertencia para protegernos del peligro. El dolor es su sistema de advertencia físico, que le avisa cuando algo está mal en su cuerpo. Imagínese lo vulnerable que sería a las quemaduras, la exposición al sol y todo tipo de peligros físicos si no pudiera detectar el dolor.
De la misma manera, su conciencia es su sistema de alerta espiritual. Le avisa cuando sus pensamientos, palabras o comportamientos contradicen la ley moral que se ha establecido en su corazón. Romanos 2:14–15 dice que cada persona tiene la ley de Dios escrita en su corazón; es lo que nos da a cada uno de nosotros nuestra comprensión básica del bien y del mal.
Pero su conciencia no es un sistema de alerta perfecto. Está moldeada, informada y agudizada por varios factores externos, como su cultura y su fe. Puede ser tergiversada, cauterizada y manipulada, a veces incluso sin que usted lo sepa. Depende de cada persona guardar y proteger su conciencia de la corrupción.
En definitiva, su conciencia solo funciona correctamente cuando está orientada a la Palabra de Dios y cuando usted le presta atención activamente. Su conciencia puede estar en consonancia con los estándares justos de Dios, pero es inútil si ignora sus advertencias.
Por lo tanto, cuando se trata de tomar decisiones sobre cuestiones y actividades en las áreas grises de la vida —asuntos sobre los que la Palabra de Dios no se pronuncia— es importante preguntarse: ¿Esta actividad me enseñará a ignorar mi conciencia?
En el último blog consideramos las instrucciones de Pablo a los corintios para que valoraran las convicciones de otros creyentes menos maduros; su exhortación era que no dejaran que el ejercicio de su libertad cristiana fuera un obstáculo para los hermanos y hermanas más débiles en Cristo.
En un pasaje paralelo, Pablo dio una instrucción similar a la iglesia de Roma con respecto a los alimentos ofrecidos a los ídolos. Al hacerlo, dejó muy claro un punto: es peligroso hacer cualquier cosa que viole su conciencia y le haga dudar de sus acciones, incluso si otros cristianos se sienten libres de actuar así. “Pero el que duda sobre lo que come, es condenado, porque no lo hace con fe; y todo lo que no proviene de fe, es pecado” (Ro. 14:23). Pecamos si actuamos de cualquier manera que vaya en contra de las convicciones de nuestra propia fe y de nuestras conciencias adecuadamente informadas.
En 1 Corintios 10:25–29, Pablo hace tres referencias a abstenerse de ciertas prácticas “por motivos de conciencia”. Nunca se acostumbre a violar su conciencia. Si su conciencia está turbada por lo que está pensando hacer, no lo haga. Si no está seguro, no lo haga. En cambio, preste atención a la advertencia de Pablo a Timoteo de que rechazar o ignorar su conciencia conduce al naufragio espiritual (1 Ti. 1:19).
Es difícil exagerar el valor de una conciencia limpia, y definitivamente vale la pena mantenerla así para que su relación con Dios no se vea obstaculizada (cp. Sal. 66:18). Si se mantiene en la oración y el estudio de la Palabra de Dios, informará correctamente a su conciencia para que pueda “andar como hijos de luz... comprobando lo que es agradable al Señor” (Ef. 5:8, 10).
Charles Wesley escribió un himno titulado “I Want a Principle Within” (Quiero un principio que me guíe) sobre nuestra necesidad de tener una conciencia clara y sensible. Ese himno rara vez se canta hoy en día, pero la verdad de las palabras de Wesley debería resonar en cada creyente.
Quiero un principio que me guíe
De temor piadoso y vigilante,
Una sensibilidad al pecado,
Un dolor al sentirlo cerca.
Ayúdame a percibir el primer indicio
De orgullo o deseo equivocado;
A captar el extravío de mi voluntad,
Y apagar el fuego que se enciende.
A fin de que no me aleje más de Ti,
Ni entristezca más Tu bondad,
Otórgame el temor filial, te lo ruego,
Concédeme una conciencia tierna.
Rápido como un abrir y cerrar de ojos,
Oh, Dios, despierta mi conciencia.
Despierta mi alma cuando el pecado se acerque,
Y mantenla siempre despierta.

(Adaptado de El pastor en la cultura actual)