La iglesia, por designio de Dios, depende de su liderazgo. Y bíblicamente, el punto central de todo liderazgo eclesiástico es el anciano. Los ancianos son encargados de enseñar, alimentar y proteger a la iglesia, y ellos son los responsables ante Dios en representación de la iglesia. Sin embargo, pocas personas comprenden la gravedad o el potencial de esa función.
En este folleto, John MacArthur responde a diez preguntas frecuentes sobre los ancianos. El gobierno apropiado de los ancianos fortalece a las congregaciones y seguir el modelo bíblico de liderazgo ayudará mucho a revitalizar la iglesia contemporánea.
